“Hace 35 años que soy devoto del
Gauchito Gil. Y si está el Gaucho, está San La Muerte”, expresó a Noticiero 7,
al tiempo que remarcó que todo nació a partir de una experiencia familiar
vinculada a la salud de uno de sus sobrinos.
Según relató, uno de los hijos de
su hermana atravesaba un delicado estado de salud cuando era pequeño. “Era piel
y hueso. Le hice una promesa para que interceda ante Dios y Jesús. Mi sobrino
sanó y nunca más se enfermó. Entonces dije: algún día haré algo para vos”,
contó emocionado.
A partir de esa experiencia
comenzó a levantar el predio, donde actualmente conviven distintas figuras de
fe popular y religiosa como la Virgen del Valle, San Expedito, San Jorge, la
Difunta Correa y Mama Antula.
Quintero aseguró además que el
objetivo del espacio es recibir a las familias y a personas que buscan contención
espiritual. “Soy católico y respeto todas las religiones”, afirmó.
En relación a las críticas y el
impacto que causó la enorme figura de San La Muerte, sostuvo: “Muchas personas
no lo conocen y lo pueden confundir. No es malo, es un santo que intercede ante
Dios por nuestras enfermedades”.
Finalmente, indicó que conoce
numerosos testimonios de personas que aseguran haberse recuperado de
enfermedades graves gracias a su fe y adelantó que continuará ampliando el
predio con proyectos sociales y recreativos para la comunidad.
Fuente: Diario Panorama

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