La reunión entre los integrantes del Consejo Nacional del Empleo, la
Productividad y el Salario Mínimo volvió a fracasar ante la irrisoria oferta de
aumento de 4 mil pesos por parte de los empresarios. En medio de las
discusiones por el proyecto de reforma laboral, ahora se espera que el Gobierno
vuelva a resolver en favor del sector patronal para determinar el nuevo salario
mínimo (SMVM) que regirá a partir de diciembre y que se ubicaría en torno a los
$ 350.000.
Consejo del Salario: los detalles de la negociación
La CGT y la CTA de los Trabajadores reclamaron llevar el salario mínimo
a $ 512 mil en diciembre y $ 553 mil en abril. Por su parte, la CTA Autónoma
fue por $ 736 mil (progresión del pedido de las 3 centrales en abril
pasado).
Por su parte, los empresarios ofrecieron un aumento de $ 4 mil ahora y
de $ 23 mil más en abril. Cuando ambas partes volvieron del cuarto intermedio y
ninguna modificó su postura, el Gobierno definirá por decreto en favor de la
patronal para anunciar el nuevo monto. "Los empleadores ofrecen como
salario mínimo, vital y móvil la suma que se gastan en una cena ($ 349.000 a
abril de 2026)", deslizó Hugo "Cachorro" Godoy, de la CTA
Autónoma, en la reunión.
Las cinco reuniones que tuvieron lugar en la gestión Milei finalizaron
sin acuerdo entre el sector empresario y el de los trabajadores. Como
resultado, el poder de compra del SMVM se ubica casi 60% por debajo del
promedio de 2023 en términos reales.
Frente a esta caída y considerando la inflación proyectada por el
Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central, el salario debería
aumentar 71,6% entre hoy y abril de 2026, lo que implica ajustes mensuales
acumulativos del 11,4%. Para alcanzar el poder adquisitivo de 2015 debería
aumentarse a $ 760 mil.
La crisis del salario mínimo: peor que 2001
Desde que comenzó el gobierno de Javier Milei, el salario mínimo, vital
y móvil perdió un 35,2% de su poder de compra, según un informe del Centro de
Investigación y Formación de la CTA (Cifra-CTA).
Según el documento de Cifra, “la pérdida sufrida durante este Gobierno
se acumula con retrocesos previos”, por lo que el salario mínimo de octubre de
2025 se encuentra 45,6% por debajo de su valor real de noviembre de 2019, al
cierre del gobierno de Cambiemos, y 58,4% por debajo del registrado en
noviembre de 2015. Si no hubiese retrocedido a lo largo de los últimos diez
años, su valor actual rondaría los $ 760.000, remarca el estudio.
La caída del ingreso mínimo también alteró su relación con los salarios
efectivamente percibidos, ampliando la brecha entre trabajadores. Hoy, el
salario mínimo equivale a menos de una quinta parte del sueldo promedio del
empleo privado registrado. Según Cifra, tras este “retroceso histórico”, su
valor real es incluso inferior al vigente durante buena parte de los años 90 y
también al de la crisis de la Convertibilidad, cuando —como ahora— fue
abandonado como herramienta para fijar pisos salariales y reducir la
desigualdad.
El Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) señaló la
semana pasada que el salario mínimo argentino es actualmente el más bajo de
América Latina. Según su ranking de noviembre, Costa Rica encabeza la lista con
u$s729, seguida por Uruguay (u$s 593), Chile (u$s 567) y Ecuador (u$s 470). En
contraste, Argentina aparece última con apenas 225 dólares, por debajo de
países como Bolivia (u$s 395) y Paraguay (u$s 411).
Si se compara el salario mínimo con las líneas de indigencia y pobreza,
el panorama empeora aún más y resulta peor que el de 2001. En octubre, una
familia tipo -dos adultos y dos niños necesitó casi cuatro salarios mínimos
para cubrir la canasta básica que marca el umbral de pobreza, que se ubicó en
torno a $ 1,2 millones de pesos.
El Destape



13.png)
12.png)