Diego Landriscina, secretario de
Gobierno de la Municipalidad de Sáenz Peña desde 2019, solicitó esta semana una
licencia en sus funciones luego de quedar en el centro de crecientes
cuestionamientos por su rol como operador financiero del municipio ante la
Bolsa de Comercio del Chaco. Es señalado como el principal responsable de haber
administrado, durante los últimos años, las operaciones de compra de valores no
garantizados (conocidas como operaciones NOGA), una operatoria que habría
derivado en la pérdida de aproximadamente 1.000 millones de pesos
pertenecientes a la comuna termal.
Tras conocerse su pedido de
licencia, el periodista saenzpeñense Martín Piccato difundió en sus redes sociales
una serie de documentos que podrían comprometer judicialmente a Landriscina.
Según surge de esa documentación, el funcionario habría percibido numerosas y
abultadas comisiones por la administración de fondos públicos de la
Municipalidad ante la Bolsa de Comercio.
Las publicaciones de Piccato
fueron presentadas bajo el título "Corrupción del Secretario de Gobierno
de Presidencia Roque Sáenz Peña". En un video de 12 minutos, el periodista
exhibe facturas tipo C emitidas por Landriscina a lo largo de un período de
tres años, bajo el concepto de "comisiones por manager". Las facturas
estaban dirigidas a la propia Bolsa de Comercio del Chaco, y los montos
facturados oscilan desde casi 200.000 pesos en octubre de 2022 hasta 4.060.000
pesos en octubre de 2025.
Aunque solo un número reducido de
comprobantes fue hecho público, Piccato aseguró que la Justicia ya cuenta con
al menos 30 facturas emitidas durante ese lapso. De acuerdo con la información
difundida, las comisiones por la venta de operaciones no garantizadas se
habrían distribuido contractualmente en partes iguales: un 50% para Landriscina
y el 50% restante para la Bolsa.
Un punto central del caso es que,
para que Landriscina pudiera cobrar comisiones a la Bolsa en calidad de operador,
debió existir necesariamente un contrato formal entre ambas partes. Es decir,
el pago de honorarios no podría haberse producido sin un vínculo contractual
previo que lo habilitara a percibir esos ingresos.
En su carácter de funcionario
público, Landriscina no se encuentra habilitado para operar ante ninguna ALyC del
país cuando se trata de movimientos de dinero cuyo origen sea público. La única
excepción posible sería su actuación como asesor financiero certificado
—condición que el propio Landriscina exhibe en sus redes sociales—, pero
exclusivamente en operaciones realizadas para clientes del sector privado, siempre
que estos no tengan vinculación alguna con el Estado ni características
asimilables.
Las facturas conocidas en las
últimas horas, sin embargo, delinean un escenario que abre una serie de interrogantes.
Cuando la Bolsa de Comercio del Chaco liquida comisiones a sus operadores, lo
hace por el total generado por el agente en función de todas las comitentes
bajo su responsabilidad, abonando el monto de manera global y bajo un único
concepto.

En los comprobantes emitidos por
Landriscina no se especifica que el cobro corresponda puntualmente a operaciones
realizadas como responsable de la comitente municipal , ni que las comisiones
facturadas estén vinculadas de forma explícita a la adquisición de operaciones
no garantizadas. Esta omisión mantiene abierta una duda clave: si las sumas
percibidas responden exclusivamente a la operatoria con fondos públicos o si,
por el contrario, Landriscina habría administrado comitentes privadas cuyos
detalles no fueron identificados hasta el momento.

La incertidumbre se ve reforzada
por un dato temporal relevante. La factura más antigua a la que este medio tuvo
acceso data de octubre de 2022, mientras que las operaciones entre la
Municipalidad de Sáenz Peña y la Bolsa comenzaron a registrarse en los libros
contables, al menos, desde 2023. Ese desfase habilita un interrogante central:
si durante un período cercano a los tres años Landriscina percibió, o no,
comisiones por operaciones que él mismo ejecutó utilizando fondos públicos
municipales.
Diario Chaco intentó obtener
precisiones por parte de autoridades de la Bolsa de Comercio del Chaco, pero estas
se negaron a brindar información que permita despejar las dudas planteadas. No
obstante, diversos especialistas en materia bursátil consultados coincidieron
en un punto clave: los responsables de las comitentes siempre perciben
comisiones por las operaciones realizadas, salvo que exista una cláusula contractual
expresa que exima al operador de ese cobro.
Dado que el contrato celebrado
entre la Municipalidad de Sáenz Peña y la Bolsa permanece amparado por el secreto
bursátil, la incógnita sobre si Landriscina obtuvo un beneficio económico
personal por la compra de operaciones no garantizadas con fondos públicos
continúa sin una respuesta definitiva.
En paralelo, en los últimos días
Diario Chaco reveló en exclusiva que la Municipalidad de Sáenz Peña denunció a
la totalidad de la cúpula de la Bolsa de Comercio por presuntas irregularidades
en la administración de la comitente municipal. Entre los principales
cuestionamientos se destacan modificaciones contractuales, la concentración del
capital en un único inversor —el mismo que ofrecía las operaciones no garantizadas
adquiridas por la Bolsa— y la reiteración de las controvertidas operaciones
NOGA.
En la presentación judicial, el
Municipio sostuvo que se produjeron cambios contractuales sin el consentimiento
expreso de las autoridades locales y que la concentración del 60% del capital
en un solo inversor —que, además, habría sido presuntamente insolvente al
momento de la operatoria— vulnera los principios básicos de diversificación y
resguardo del riesgo financiero. Este punto cobra especial relevancia si se
considera el perfil de inversor conservador que la Municipalidad sostenía formalmente.

Este último aspecto también es
objeto de polémica: según la acusación, la Bolsa habría modificado sin autorización
el perfil de riesgo de la comitente municipal, pasando de conservador a
moderado, a pesar de que el carácter conservador estaba expresamente
establecido en las cláusulas contractuales.
Por último, la Justicia avanza
ahora con pedidos de información dirigidos a la Bolsa de Comercio del Chaco para
que esclarezca tanto los detalles de las facturas recientemente conocidas como
los términos del contrato suscripto entre las partes, las autorizaciones
administrativas emitidas, y los comprobantes de las operaciones efectuadas
desde agosto de 2023.
Diario Chaco



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