En Sáenz Peña, alquilar una
vivienda, departamento o monoambiente se volvió un verdadero desafío, con
precios que no paran de subir y gastos adicionales que asfixian a inquilinos de
todas las edades. Según un reciente informe, mudarse y mantener un alquiler hoy
en día implica un esfuerzo económico que supera ampliamente los ingresos de la
mayoría, quienes se ven obligados a reconsiderar sus opciones y, en muchos
casos, a buscar alternativas menos costosas.
El impacto de la inflación en el
mercado inmobiliario está siendo brutal, los contratos de alquiler alcanzaron
subas de hasta un 350% en algunos casos, generando una enorme presión en los
presupuestos familiares. Por ejemplo, un monoambiente que costaba $100.000 hace
un año, hoy supera los $250.000, lo que representa un salto imposible de cubrir
para muchos inquilinos. Esta realidad obligó a numerosas personas a mudarse a
zonas más económicas o a reducir el tamaño de su vivienda, en un intento de
ajustar sus gastos a un presupuesto que parece no alcanzar.
Además de los costos del alquiler
en sí, mudarse implica una serie de gastos adicionales que tampoco dejaron de
aumentar. El pago del depósito en garantía, los seguros de caución y los
traslados en flete pueden significar varios cientos de miles de pesos extras,
una barrera de entrada que desalienta a muchos potenciales inquilinos. Estos
costos, sumados al valor de expensas, agua y luz, hacen que el gasto total por
mes pueda duplicarse, impactando el 80% o más de los ingresos mensuales.
La paradoja de la oferta y la
demanda
El aumento de los precios de los
servicios y las expensas crearon una paradoja en el mercado inmobiliario.
Mientras que algunos propietarios prefieren reducir ligeramente el precio para
evitar que sus propiedades queden vacías y, así, no tener que afrontar los
impuestos de un inmueble sin uso, los valores siguen siendo demasiado altos
para los ingresos promedio. Es decir, aunque haya más oferta disponible, los
precios no han caído significativamente, y la mayoría de las propiedades siguen
siendo inaccesibles para muchas familias.
Los jóvenes son otro sector
particularmente afectado. Según el informe muchos optan por alquilar
monoambientes o departamentos pequeños, llevando consigo lo esencial y
adaptándose a un estilo de vida más minimalista. Esta tendencia de “achicarse”
evidencia cómo la crisis del alquiler impacta especialmente a quienes buscan
independizarse o mudarse por primera vez, pero encuentran cada vez más
restricciones y requisitos en el camino.
Algunas propiedades son trato
directo con el dueño, algo que hace que el acuerdo sea más flexible, el
problema surge cuando la propiedad está siendo administrada por Inmobiliarias,
precios por las nubes y requisitos imposibles.
Un monoambiente en zona de barrio
arranca en $250.000 aproximadamente, y un departamento en $300.000, o $350.000, servicios,
depósito y expensas aparte, en zona céntrica no baja de los $400.000, y con patio
y garaje en algunos casos llegan a los $600.000.
Los requisitos insólitos de
algunas inmobiliarias en Sáenz Peña
Opción 1
- Mes de depósito
- Mes de alquiler adelantado
- Garantía con recibo de sueldo
- 2 pagarés de $500.000 pesos
argentinos cada uno como seguro
Opción 2
Requisitos para ingresar; 2 meses
de alquiler, últimos 2 recibos de sueldo, fotocopia dni y un garante también
con los 2 últimos recibos de sueldo y fotocopia dni. El reajuste es de manera
trimestral (3 meses) por ICL (índice contrato de locación. Por último otra inmobiliaria consultada llegó a pedir hasta 1.000 dólares en concepto de deposito.
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